jueves, 12 de diciembre de 2013

Cierre de la bandada 2013




Se cierra el cuarto año de la bandada. Cuatro años de nadar en estas aguas, a veces más frías, otras más cálidas, más súbitas, más bajas, al medio del mar o al borde de las costas.

Y aunque siempre nuestra imagen estuvo ligada a los vuelos, esta vez queremos agradecer a los nadadores. A los que nadan por ardor, por supervivencia, por salvataje. A los que nadan y a los que bucean. A los que nadan por afición, a los que nadan por salud, a los que nacieron en el agua. A los que se largan con lo puesto y a los que toman el recaudo de las gafas y el gorro, a los que parecía que jamás se atreverían, a los que nos dijeron de su terror al agua y a sus algas.
Agradecer a los amigos, de lejos, de cerca, presentes una y otra vez, a los ausentes físicamente pero aquí entre nosotros de otras formas más sutiles. A los poetas con los que compartimos el arte más fácil para nosotros que es la escritura y el más difícil que es el arte de la tolerancia, el arte de la inclusión, el arte de la ilusión, el arte de la comunicación a otros niveles que lo escrito o lo hablado, la comunicación de las miradas, del aplauso o del silencio, de los gestos, de las acciones, de la contención y del abrazo. Agradecer a los poetas que cumplen todas las consignas semanales por lo en serio que se toman su libertad, y porque habla muy bien de sus compromisos, y agradecer a los poetas que no cumplen ninguna consigna por lo en serio que también se toman su libertad y que habla muy bien de su rebeldía con la vida.

Gracias a los que vienen todo el año, y a los que vienen de vez en cuando. A los que han venido con el frío de Junio (el único mes de frío),a los que han fumado en la puerta con la oreja pegada al vidrio. A los que han filmado y han registrado momentos únicos, a los que han aparecido en esas filmaciones bailando, cantando, acompañando, llorando, emocionándose. Gracias a los boletines, a los que toman de la bandada o ponen en la bandada brotes para seguir sumando cosechas de acción y pensamiento poético por todos lados.

La idea de la bandada es la de un café que haga también de colectivo artístico, que vaya borrando antiguas concepciones ligadas a las asociaciones, dependencias, comandancias, ghettos,  cremas, instituciones, jefaturas, fundaciones, monumentos, gabinetes, ministerios y que pueda servir de trampolín o fondo, de lugar de ensayo o de premiere de sus expresiones artísticas, de escenario, de refugio, de banquete, de misa, de paso, de escape, de barco, de isla, de música, de encuentro, de encuentro, encuentro.

Que el año próximo nos encuentre a todos con más fuerza, con más entusiasmo, con más generosidad.

Allí nos vemos.






domingo, 24 de noviembre de 2013

Poeta invitada: María Depetris


de mujeres comen naranjas en la escalera

sobremesa

Tengo una tajada de melón
sostenida
entre mis dedos y mi mirada.

Restos de tomate
sobre la mesa
y de tiempo

helada ardiendo
de signos de interrogación
cruje el silencio
rompiendo las palabras no dichas

cuando tiendo el mantel


tengo miedo


de 269 lunas y algunas nieblas


El cuerpo quema
como el alcohol en la garganta,
no sé que hacer con él.
……………………………



Tomá mis manos
subí la falda hasta el cielo
hasta el suelo bajá el escote
El infierno no existe para los amantes


……………………………………..

Ella no supo.
Desconocía las claves de la entrega.
Anclada como en el invierno la noche.
Esperaba que el regreso la invente


………………………………….

 El dolor más profundo:
descubrir que fuiste tan sólo
un canto de sirenas

………………………………….

El hoy es esto. El ayer aún no lo viví


....................................................


 Cuando uno cree que ya no cree
aparece el amor con todas su putas formas
y se convierten en certezas
las grietas



María Depetris

Vive en San Francisco. Profesora de Historia. Publicó tres libros de forma independiente: “269 lunas y algunas nieblas”; “mil crisantemos deambulan al viento” y “Fragmentos de arena”. Está recuperando y escribiendo las historias de vida de los treinta y cuatro desaparecidos y asesinados durante la dictadura cívico-militar en la ciudad de San Francisco, a través de testimonios de familiares y amigos; junto a dos compañeras.
 En el año 2002 llevó adelante un espacio radial “Por la utopía y la libertad”. Escribió en las revistas independientes m&m, del Centro Cultural Moras y Mojarritas y en la Ahí va!, ambas de esta ciudad.
Coordina el Taller literario “Hacemos bollitos” que funciona en la Biblioteca Popular y Espacio Cultural Somos Viento. Colectivamente escribe y edita “Me contó el Viejo Antonio”, periódico mensual que publica Somos Viento. Organiza el “Matecocido con Tortas”, Festival de poesías/encuentro de escritores que se realiza en agosto de cada año en dicha biblioteca.
A través del Espacio Somos Viento integra la Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos.







martes, 5 de noviembre de 2013

Heteronimos - Jorge Carranza






Me convocaron a leer un poema diciendo:
 “está Jorge Ledesma con nosotros”.
Se hizo un silencio expectante.
Llamaban a Jorge Ledesma,
que en realidad era yo;que a todas luces 
no soy Jorge Ledesma.
Ahisito nomás
por un instante
fuimos con Jorge Ledesma
heterónimos el uno del otro;
nubes que se cruzan en el cielo
para después alejarse.
Fue la maravilla de diluirse,
de ser otro, por un ratito.
De ver la ropa del yo
oreándose en la soga.
A veces pesa tenerse a uno mismo
todo el santo día;
a veces cansa.
Adiós Jorge Ledesma.
Fue un gustazo.
Sigamos andando
como se puede,
con lo que se tiene.
Pero… ¿existe Jorge Ledesma?
¿Existo yo?
Si es así,
¿odiará cordialmente
también al despertador?
¿le dolerán las rodillas
como a mí  los días de humedad?



sábado, 19 de octubre de 2013

Vanesa Zalazar, 2 poemas



Identity

Sabido es
que ella
avanza entre un collage de balbuceos.
Sabido es
que toma el sol despacio
en tazas verdes.
Sabido es
el trazo rojo y fuerte de la letra
recorrido dulce y frío
                                      de la lengua


la de ella.




F(ec)undaciones


Fecundo semas
y no óvulos
incubo nombres
y no niños
sangro mis hijos
sobre el escritorio
y entrego el útero
mío

a los partos de este verbo.




Vanesa Zalazar

Nació en Concordia, Entre Ríos en 1976.
Profesora de Lengua y Literatura por la Universidad de Río Cuarto.
Actriz.
Directora teatral.
Dramaturga.
Cuentista.
Poeta.
Publicó Menos mal que a Lilith (poemas con género) Altiplán ediciones
Gestiona el blog: www.dentadashisteriasyotraspestes.com

jueves, 17 de octubre de 2013

Ajedrez - Pablo del Corro






No es azar si te toca siempre el peón negro. Es una fatalidad, como el amor.
Por eso nunca moviste primero. Son las reglas de un juego que da ventajas
al más inteligente.
Cuando uno ataca, el otro se defiende. Cuando uno avanza, el otro, retrocede.
En cada descuido, una pérdida brutal.
La ingenuidad de tus Peones es lo que ha hecho que cayeran uno por uno.
Después los Alfiles. Y con ellos, tu confianza. La desesperación te lleva
a poner en juego los Caballos, sin medir las consecuencias. Es la vorágine
de la vida, en un campo de batalla. Se decide sobre la marcha.
Tu parte animal, diezmada. La integridad, en endechas. Has jurado defender
la Dama hasta las últimas consecuencias, jamás abandonarla. Antes, muerto.
Pero qué esperabas: tus filas abatidas; tu reino en llamas; la terquedad de
defender lo indefendible; el orgullo de elegir siempre morir de pie.
La decisión equivocada. Las sospechas. Ella se fue mucho antes de que
cedieran tus murallas. Huyó, como las ratas, entre las ratas de las cloacas
del palacio. Escapó a tiempo... Ahora estás cercado por los días. Un último
enroque te permitió sobrevivir protegido entre dos torres, en el único cubículo
posible. Una de ellas deja entrar el sol en las mañanas. Estás tramando algo
con lo poco que salvaste: papel y lápiz; y algunas palabras importantes.
Afuera, el enemigo ha montado una atalaya. En lo más alto, tu reloj.
Adentro, dos opciones: seguir escribiendo, y que revienten. O salirte del tablero.





martes, 1 de octubre de 2013

Plantábamos semillas - Paula Giglio


Plantábamos semillas en el patio de casa
esperar meses era esperar años
Nuestra primera cosecha fue un pimiento verde

Del otro lado de la pared no había pimientos
no crecían
Ninguna mano metida en la tierra
Un piso ajeno con zapatos de otros
El sol desteñido
frágil

Del otro lado de la pared estaban todos

Comíamos mandarinas en el patio
Nuestro sol, henchido de luz
Mientras una tiraba las semillas en la tierra,
la otra les echaba agua con su regadera de plástico

Entendí que al salir de casa
había que cerrar la puerta.







Paula Giglio, Córdoba 1988.
Lic en Filosofía, UNC

Editó Ella, naturaleza (Babel, 2012) al cual pertenece este poema.



Contacto: hayquesalvaralviento@gmail.com

jueves, 26 de septiembre de 2013

Jorge Ledesma - "El juego en que andamos"




...Es en definitiva una terrible verdad Ser meros personajes de esta historieta social Mentir, mentirles y mentirnos Ser lo que armamos de nosotros
Estar actualizados, Perfectamente informados Despiadadamente únicos Y jamás envejecer
Nosotros, los irónicamente bellos Los terriblemente competitivos e innecesariamente únicos. Los que no necesitamos nada
Hoy decidimos, por unanimidad Perdonarnos de no ser perfectos Soportarnos al cometer errores Y aceptar de sentirnos terriblemente solos
Y casi al descuido… Saber que deseamos esa virtud De llorar por un hijo Y de sentir el rico aroma de un hogar
Sentimos que si bien hemos respondido a todo lo que los demás querían de nosotros Hoy necesitamos una pausa, para ser feliz Para llorar tranquilos, y lograr más amor.